sábado, 17 de marzo de 2012

Historia de la salvación

La historia de la salvación del pueblo judío puede dividirse en estas cinco etapas:

Patriarcas: Abraham sale de Ur a Canaán, cruzando los ríos Tigris y Éufrates, porque Dios se lo ordena. Abraham tuvo un hijo llamado Isaac, al que Dios ordenó que lo matase. Abraham, pese ha haberlo deseado durante toda su vida, no duda en cumplir la voluntad de Dios. Pero justo cuando se disponía a sacrificarlo, Dios le dice que no es necesario hacerlo porque ya ha comprobado el amor que siente hacia él. Al final, Abraham tendrá doce hijos que representan a las doce tribus de Israel.

Éxodo: Los descendientes de los patriarcas se establecieron en Egipto, donde fueron oprimidos y esclavizados. Moisés fue el elegido por Dios para liberar al pueblo. Salieron de la tierra y marcharon por el desierto, y en el monte Sinaí tuvo lugar el encuentro entre Dios y Moisés, en el que el primero le entrega al segundo los mandamientos.




Jueces y monarquía: Los judíos se establecen en doce zonas. Los jueces eran líderes momentáneos cuando surgía alguna disputa, aunque pronto se dan cuenta de que juntos son más fuertes y unen las doce tribus bajo una monarquía. Saúl, David y Salomón fueron los tres reyes de la historia de Israel. Este último dividió Israel en una parte norte y otra sur, debilitándola. Como consecuencia, Babilonia se convierte entonces en la potencia mundial, entra en Israel y destruye en templo.

Destierro: Con la muerte de Nabucodonosor II comienza la decadencia de Babilonia. Así, en el siglo VI el poder es tomado por los persas. El pueblo tardará en reconstruirse, pero lo hará gracias a su fe en Dios.

Persas, griegos y romanos: Esta fase está marcada por la falta de libertad del pueblo israelita y por la represión ejercida por las culturas dominantes. La dura labor de los profetas fue lo que permitió que la fe en Dios no se apagase.

Dunia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario