Aunque solo hemos visto los primeros y los últimos cinco minutos de la película, es más que suficiente para apreciar los cambios que se dan en el protagonista.
Al principio, Alfie deja mucho que desear: Es un hombre arrogante, mujeriego, egoísta y desconsiderado; y además, se siente orgulloso de ello. Lo único que le mueve es el dinero, el alcohol y el sexo.
Sin embargo, al final de la historia vemos a un Alfie totalmente diferente, que se pregunta por el verdadero sentido de su vida, pues aunque antes pudiera parecer un hombre feliz, por dentro se sentía verdaderamente vacío, y que hace una reflexión sobre lo poco había apreciado y recompensado a las personas que habían hecho grandes cosas por él.
Alfie se ha dado cuenta de sus errores... Ahora nos toca pensar a nosotros si los valores por los que guiamos nuestra vida son los correctos y nos satisfacen como personas.
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